Paracaidismo, hay que probarlo
Jorge García | 30 abril, 2009 2 Comentarios
Dicen los tópicos, a veces demasiado superficiales e incompletos, que antes de morirte debes conseguir tres objetivos: tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. Buenas acciones todas ellas. Sin embargo, desde aquí no vamos a dar consejos sobre cómo tener un niño, cuánto abono hay que echar al árbol o el tema del relato en cuestión. Queremos recomendar otra experiencia, distinta a las comúnmente necesarias para dejar este mundo con satisfacción, algo fascinante y distinto de lo normal, separado de la cotidianidad y los pequeños detalles que, otro tópico, se supone son los que dan la felicidad. Antes de irnos de este mundo, hay que probar el paracaidismo.
Porque mientras el niño, el árbol y el libro son cosas para recordar hacer, el paracaidismo es algo que después de hacerlo, siempre recordarás. Justo lo contrario, en cuanto a sensaciones y memoria se refiere. Tirarte desde una avioneta, mantenerte un minuto en caída libre con el viento en la cara, a 200 kilómetros por hora, no es algo que se haga normalmente. Incluso se puede decir que puede ser algo que no haga la gente normal. Para tirarte con un paracaídas debes de estar hecho de otra pasta, la que te permite disfrutar de una de las sensaciones más impactantes y bonitas que se pueden descubrir.
Si es raro encontrar a gente que se atreva a practicar este atractivo deporte, lo es aún más que repitan, por diferentes motivos. Por eso, el tipo de salto más común es el conocido como el salto tándem, en el que no necesitas experiencia previa, simplemente equiparte, recibir alguna instrucción y, junto a un monitor titulado, saltar al vacío y dejarte llevar. Además, existen otros tipos de saltos más especializados como el salto con una tabla, en formación (varios expertos a la vez) o incluso el Swooping, que se está poniendo de moda, y en el que caes a altas velocidades muy cerca del suelo.
Este deporte lo puede practicar cualquiera, teniendo más de catorce años y pesando menos de 100 kilos. Sin embargo, tiene un importante inconveniente: su precio. El salto tándem más básico cuesta 185 euros. A partir de aquí, se puede pedir un dvd o fotos, con un importante coste adicional. Una experiencia así tiene su coste, y desde luego, más allá del precio, merece la pena probar, al menos una vez en la vida, la sensación que produce el paracaidismo.
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2 Respuestas a “Paracaidismo, hay que probarlo”
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hola yo tengo ganas d probar la experiencia… pero quiero saber q posivilidades hay q m estampe contra el suelo??? jajaja
Hola Yanina!! Bueno, nosotros no somos profesionales del paracaidismo; pero si consigues encontrar un buen club que haga paracaidismo con monitores federados y profesionales, puedes probarlo con ellos. Son quienes mejor te aconsejarán en persona de los riesgos de esta actividad.